
Lo que debería ser una de las arterias vitales para la economía agroexportadora del país se ha convertido en un escenario de pesadilla. El cruce de la Ruta Provincial 10 y la Ruta Nacional 11 se encuentra actualmente en un estado de abandono total, transformándose en un cuello de botella intransitable donde el peligro y el colapso logístico conviven minuto a minuto.























